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Genes de susceptibilidad tumoral
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Esta clase de genes comprende
aquellos cuya ausencia o mutación causa un aumento
significativo, como carácter transmisible a la
descendencia, de la probabilidad de aparición
de tumores. Entre ellos se pueden incluir los genes
supresores descritos en el apartado anterior, que regulan
directamente el crecimiento tumoral y cuya deficiencia
puede ser la causa del inicio de la neoplasia. El otro
gran grupo de genes de susceptibilidad comprende un
gran conjunto de genes, encargados generalmente de mantener
la integridad del genoma y corregir errores en la replicación
del DNA, cuya mutación no es suficiente para
el desarrollo del tumor, pero facilita la posibilidad
de que aparezcan nuevas mutaciones que lleven a la progresión
tumoral. Desde estos puntos de vista, los genes supresores
clásicos también han sido denominados
“gatekeepers” (vigilantes), mientras que
los componentes del segundo gran grupo de estos genes
ha sido denominados “caretakers” (cuidadores).
La Tabla 3b describe algunos genes cuidadores y los
síndromes hereditarios tumorales asociados a
los mismos.
BRCA-1 y BRCA-2 y el cáncer familiar de mama.
El nombre de estos dos loci se deriva del tipo de tumor
(breast cancer) donde se ha observado que ambos genes
presentan delecciones y mutaciones en casos hereditarios
del mismo. La función de estos genes en el mantenimiento
de la estructura de los cromosomas parece sugerir que
la ausencia de los mismos puede ser causa de inestabilidad
cromosómica y de una mayor facilidad de desarrollar
cáncer. BRCA se expresa principalmente en tejido
epitelial con una tasa elevada de proliferación,
con lo que otros tumores en los que BRCA está
inactivado afectan a tejido epitelial, especialmente
ovario, próstata o páncreas.
mlh-1, msh-2 y el cáncer no poliposo hereditario
de colon. La estabilidad y fiabilidad de la replicación
del ADN son dos factores muy importantes a la hora de
evitar la aparición de mutaciones que lleven
al desarrollo de un tumor. Los genes encargados de la
estabilidad de dicho ADN y de la corrección de
errores son por su función auténticos
supresores de tumores. Ya hemos visto el efecto de mutaciones
en los genes BRCA, y de igual manera mutaciones en los
genes mlh-1 y msh-2 parecen ser las responsables de
los casos de cáncer hereditario no poliposo de
colon (HNPCC). Estos supresores pertenecen a dos familias
de genes que codifican proteínas encargadas de
corregir errores en la secuencia del ADN. Es fácil
comprender cómo una mutación en estos
genes puede ser determinante para el desarrollo tumoral
(por ejemplo pacientes con HNPCC presentaban numerosas
mutaciones en otros genes supresores, como p53 o apc).
ATM y la Ataxia talangiectasia (A-T). A-T no es una
enfermedad tumoral, sino una enfermedad hereditaria
que produce daños en el sistema nervioso e inmunodeficiencia.
Sin embargo, en pacientes con A-T se ha observado una
mayor propensión al desarrollo de determinados
tipos de cáncer (leucemia, linfoma de Hodgkin,
meduloblastoma, etc.). Esto es debido a que el gen mutado
en la enfermedad, ATM, está implicado en la respuesta
ante daños del ADN y en el mantenimiento de la
estabilidad de los telómeros. Mutaciones en ATM
dan lugar a la pérdida de los telómeros
y esto a su vez a alteraciones en la replicación
del ADN, la transcripción y el control del ciclo
celular, lo que explica la predisposición de
pacientes con A-T a desarrollar un cáncer.[>]
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