 |
|
 |
Amplificación
génica.
[<]
Los procesos de amplificación
génica resultan de la reduplicación de
fragmentos cromosomales de distintos tamaños
y son frecuentes en tumores resistentes a los agentes
quimioterápicos. Como consecuencia de la amplificación,
genes que normalmente están presentes en solamente
dos copias por célula pasan a estar presentes
en docenas o cientos de copias, en asociación
con el desarrollo tumoral. Las amplificaciones génicas
se identifican al microscopio fundamentalmente como
dos tipos de anormalidades cariotípicas: los
llamados cromosomas dobles minutos o la presencia de
un bandeo cromosómico anormal. Los primeros son
pequeños minicromosomas formados a partir del
propio DNA amplificado que carecen de centrómeros,
por lo que no se pueden transmitir establemente. Por
el contrario, cuando la región de DNA amplificado
permanece en el cromosoma, da lugar a una alteración
en el patrón de bandeo claro-oscuro característico
de cada cromosoma y se puede transmitir establemente
durante la división celular. Obviamente, la expresión
incrementada de ciertos genes debe conferir una ventaja
de crecimiento a las células tumorales, lo que
explica la alta frecuencia de los procesos de amplificación
génica en tumores. Ejemplos de oncogenes cuya
amplificación ha sido detectado en tumores incluyen
c-myc, amplificado en algunos casos de carcinomas de
mama, pulmón y estómago; L-myc, en carcinoma
microcítico de pulmón; N-myc, en neuroblastoma
y cáncer de pulmón o erbB-2 (neu), cuya
amplificación está asociada con peor pronóstico
en cáncer de mama y ovario.[>]
|
 |