04/02/2026
Incluir la perspectiva de género en ciencia y salud, un aspecto clave para mejorar el tratamiento y respuesta clínica de los pacientes
Situaciones como el infradiagnóstico de enfermedades cardiovasculares en mujeres y de trastornos de salud mental o cáncer de mama en hombres implica retrasos en la detección y el tratamiento; y ponen de manifiesto la necesidad de considerar variables de sexo y género para mejorar la calidad de la atención sanitaria.
El Centro de Investigación del Cáncer ha acogido la mesa redonda “Salud y perspectiva de género” en la que se ha subrayado la importancia de reconocer diferencias biológicas y sociales para poder desarrollar mejores diagnósticos y tratamientos para los pacientes.
Salamanca, 03 de febrero de 2026: La mesa redonda “Salud y perspectiva de género”, organizada por la Comisión de Igualdad del Centro de Investigación del Cáncer (CSIC-USAL-FICUS) ha enfatizado la importancia de que se incorpore el género como parámetro de estudio para asegurar una asistencia y tratamiento óptimo a los pacientes tanto de cáncer como de otras enfermedades. Este hecho es ahora ampliamente reconocido como un desafío que hay que abordar por las revistas científicas más relevantes del campo biomédico entre las que se encuentran Lancet, Nature, New England Journal of Medicine o Science, entre otras.
Durante la jornada, las expertas han desgranado cómo la perspectiva de género tiene impacto en los diferentes factores e indicadores a la hora de llevar a cabo investigación y diagnóstico clínico, con posibles implicaciones en la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes. Enfermedades como los trastornos de salud mental o los accidentes cardiovasculares son algunos ejemplos en los que el desequilibrio de género en la investigación y la práctica clínica ha podido contribuir al infradiagnóstico. Esto ocurre, en parte, porque no siempre se han tenido en cuenta las diferencias en la sintomatología y en la manifestación de estas patologías entre mujeres y hombres. En algunos casos, esto se manifiesta en el conocimiento de la respuesta de las mujeres a determinados fármacos, históricamente menos estudiada. Y en otras situaciones, también afecta a los hombres, como sucede con el cáncer de mama masculino, una patología sobre la que existe un menor grado de conocimiento y evidencia científica.
Un ejemplo claro de que este es un problema que afecta de manera específica a las mujeres es que “las diferencias en la absorción y el metabolismo entre hombres y mujeres no siempre se tienen en cuenta a la hora de establecer las dosis de algunos fármacos como los hipnóticos, lo que da lugar a, por ejemplo, el uso de dosis por encima de lo recomendable en el caso de las mujeres. Esto lleva aparejada riesgos no solo de salud sino también a soñolencia que puede implicar riesgos en la conducción u otras actividades. A ello se suma que, en algunos casos, se utilice un abordaje predominantemente sintomático y que no analice de forma adecuada las causas y el contexto social del trastorno que origina esos trastornos”, indica Elisa Chilet, doctora en Salud Pública por la Universidad de Alicante, especializada en Género y Salud.
Para abordar estas cuestiones, las ponentes coincidieron en señalar la conveniencia de integrar la perspectiva de género de forma transversal desde diferentes ámbitos de la sociedad desde las instituciones y las universidades, hasta los medios de comunicación y sociedad.
Formación de las nuevas generaciones clínicas e investigadoras
Para poner un mayor énfasis en dichos estudios es clave que la perspectiva de género se asuma de forma firme y efectiva en la investigación biomédica, sea esta básica o ya en el entorno clínico. En este sentido, las expertas coinciden en que la formación de los profesionales desde las universidades y los centros de investigación juega un papel fundamental. “La perspectiva de género en la formación no debe incluirse como una mera asignatura, sino que debe tenerse en cuenta en todo momento en la carrera de los profesionales de forma transversal a la hora de estudiar casos clínicos o realizar estudios científicos”, expone Amparo López Bernús, doctora especialista en Medicina Interna, con amplia experiencia en gestión asistencial en el Hospital de Salamanca. Mapi Muñoz Muñoz, periodista especializada en comunicación sanitaria y coordinadora del Área de Atención a la Ciudadanía y Pacientes del Hospital La Fe, ha ido un paso más allá al exponer que “los programas de salud y género que se implementan a nivel profesional deben salir de los centros de investigación, universidades y centros de salud para llegar a la población con el objetivo de que se sea más consciente de qué decisiones se toman y por qué. Si los profesionales, además, aprendemos a comunicar a la población estos mensajes, habrán logrado esa empatía y cercanía”.
Cuando se pide al investigador analizar la perspectiva de género a la hora de poner en práctica proyectos de financiación, suele faltar evaluación y determinación de cómo se ha tenido en cuenta y cuáles son los resultados. Silvia Rueda Pascual, ingeniera y doctora en Ingeniería Informática, profesora titular en la Universitat de València y exdirectora de la Unidad de Mujeres y Ciencia del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, entiende que “la clave está en formar para investigar con perspectiva de género en todos los campos. Hacer obligatoria esta formación en las universidades y centro de investigación sería un beneficio para desarrollar mejor ciencia para todos”.
El papel de la Inteligencia Artificial
Los datos y algoritmos que utilizamos hoy en día aún no contemplan esa perspectiva de género y tampoco incluyen a toda la población. ”Estos mismos datos son de los que se nutre la Inteligencia Artificial, por lo que también está sesgada y multiplica el impacto de estos sesgos en los datos”, explica Rueda.“El problema también radica en que, nos creemos lo que dice. Aunque sepamos que es errónea, tendemos a pensar que estamos equivocados nosotros. Creemos que los algoritmos son neutros y nada más lejos de la realidad. Con cuidado, información y educación se puede hacer una IA que nos ayude a eliminar estos sesgos y, sobre todo, a que no se repitan”, añade.
El encuentro, moderado por Puri Contreras, directora de Salud a Diario, ha remarcado que el manejo de la perspectiva de género implica no solamente una medida de equidad, sino una mejora de la calidad asistencial y científica que revertirá directa y positivamente en la población. En el contexto actual, las agencias de financiación nacionales y europeas están promoviendo activamente la incorporación de la perspectiva de género en los proyectos de investigación, lo que refuerza la importancia de eventos como el celebrado en el Centro de Investigación del Cáncer.
Sobre el Centro de Investigación del Cáncer (Universidad de Salamanca-CSIC-FICUS)
El Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca es una institución líder en investigación biomédica en España, dedicada al estudio molecular y celular del cáncer. Como instituto mixto de investigación en los que participan el CSIC, la Universidad de Salamanca y la Fundación para la Investigación del Cáncer de la Universidad de Salamanca, el Centro de Investigación del Cáncer combina excelencia científica con un compromiso firme hacia la innovación y el desarrollo tecnológico. Para la implementación de su estrategia científica, cuenta con ayudas de la Escalera de Excelencia de la Junta de Castilla y León, de los programas CSIC-MaX (del CSIC) y AECC-Centros (de la Fundación Científica de la AECC).




